Karol Suchan – Revista Logistec
Karol Suchan, director del Centro de Innovación en Transporte y Logística UDP, ha observado que la discusión sobre nearshoring suele oscilar entre dos extremos: quienes la consideran una moda pasajera, inflada por titulares geopolíticos y aquellos que aseguran que ya se está viendo una relocalización profunda de la manufactura mundial. A su juicio, ninguna de las dos describe lo que realmente está ocurriendo.
“El nearshoring debe leerse como parte de una reorganización mucho más amplia y selectiva de lo que se suele entender. El cambio de fondo es que el manejo de las cadenas de suministro ya no puede pensarse de forma uniforme”, señala. Por eso, agrega, más que una tendencia en particular, lo que hoy prima es una combinación de estrategias de abastecimiento y localización productiva: “En algunos productos seguirá predominando el offshoring global; en otros convendrá diversificar proveedores, acercar etapas o construir capacidades más próximas”.
En este escenario, el criterio para decidir cuánto offshoring conviene hacer depende cada vez más del tipo de producto y del potencial costo de tener una interrupción, sostiene Suchan: “en los productos más estratégicos, sensibles al tiempo o difíciles de reemplazar tiene sentido diversificar proveedores, duplicar rutas, mantener más inventario, regionalizar o acercar parte de la producción. En cambio, en bienes más estandarizados, de bajo valor estratégico y donde el mercado global sigue siendo muy eficiente, como buena parte del vestuario, calzado o artículos de consumo livianos, el offshoring lejano continúa siendo la opción más racional”.