Karol Suchan – Agenda Logística
“La creciente complejidad de las cadenas de suministro modernas -con flujos que conectan puertos, centros de distribución (CD), puntos de venta y domicilios- ha hecho indispensable contar con plataformas especializadas para gestionar eficientemente el transporte de mercancías. En este contexto, los Sistemas de Gestión de Transporte (TMS) se han consolidado como herramientas críticas para aumentar la productividad, reducir costos y mejorar el nivel de servicio”.
A juicio de Suchan, un TMS robusto permite planificar y ejecutar operaciones de transporte, asignar recursos, controlar costos, gestionar documentos, monitorear el cumplimiento normativo y dar visibilidad en tiempo real del movimiento de carga. “Su valor se potencia al integrarse con otros sistemas empresariales: el WMS (para sincronizar el transporte con la preparación de pedidos), el ERP (para alinear con la planificación financiera y operativa) y el CRM (para gestionar expectativas y comunicación con clientes)”, explicó.
“Uno de los avances más relevantes en los TMS modernos es su capacidad para integrarse con múltiples proveedores de transporte, tanto terrestres como ferroviarios o marítimos, facilitando la gestión coordinada de operaciones multimodales. Esta capacidad es fundamental para avanzar hacia una mayor integración del ferrocarril en el transporte troncal, lo que permitiría reducir congestión vial y emisiones. En paralelo, ya es creciente el uso de vehículos de baja huella de carbono en la distribución urbana, tendencia que se irá extendiendo al transporte interurbano”, sostuvo Suchan.